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TABLERO, FODA Y SISTEMAS

 

En un ámbito dedicado a una de las herramientas esenciales del Management, como es el Tablero de Comando, resulta útil vincular a éste con otra de esas herramientas, quizás la más útil de todas, la llamada “FODA”, por “Fortalezas – Oportunidades – Debilidades – Amenazas” (“SWOT” en sus siglas en inglés), y a ambas con el Enfoque de Sistemas, plataforma mental de todos esos instrumentos. Es lo que me solicitó Mario H. Vogel, gran referente de la primera de esas herramientas en toda Latinoamérica.

 

Digamos en primer lugar que uno de los principios fundamentales de tal enfoque sistémico es – donde sea posible – el reemplazo del “o” por el “y”. Por ende, ninguna de esas herramientas es incompatible con la otra, ni con todas las demás que puedan ser útiles para las organizaciones de todo tipo. Es más: utilizarlas en conjunto, en forma complementaria, suele ser muy ventajoso y a veces absolutamente necesario, como se verá al final.

 

El otro principio sistémico que nos interesa destacar es el de la interrelación entre las partes de un todo. De ese modo, es sin duda claro para quienes utilizan el Tablero de Comando que sus clásicos cuatro perspectivas originales – finanzas, clientes, procesos, aprendizaje – más sus posteriores agregados y cambios, no deben entenderse como dimensiones aisladas sino estrechamente vinculadas unas con otras.

 

De igual manera, los cuatro campos del FODA influyen unos en otros retroalimentándose mutuamente: las Amenazas amenazan incrementar las Debilidades y debilitar las Fortalezas, las Oportunidades solo son pasibles de ser aprovechadas en base a las Fortalezas, y así sucesivamente.

 

En tercer lugar mencionamos el carácter contextual del pensamiento sistémico. Nada existe “suelto” en el espacio. Aplicar el Tablero, en cualquiera de sus variantes, o l FODA, como modelos inmutables, sin referencia y adaptación a las características del contexto, conduce al fracaso, por bueno que sea el modelo.

 

En cuarto lugar, señalamos la fuerte relación que sostiene la Sistémica entre cualquier herramienta y su aplicación efectiva. Vale decir, que el diagnóstico muestre el camino a seguir y lleve efectivamente a la acción. Por ese motivo, postulamos la “variante Planeamiento” del FODA. Es la que no tiene cuatro sino seis campos: al lado de las Debilidades deben consignarse las medidas a tomar para eliminarlas o disminuirlas; al lado de las Amenazas, los resguardos a tomar para prevenirlas o los “planes B” en caso que ocurran.

 

En cuanto al Tablero de Comando, estimo importante destacar que a mi juicio no constituye un diagnóstico sino un indicador. Significa que, al menos en su versión básica, por su mismo nivel de síntesis se trata de una “información preliminar” que señala “en principio” las áreas  donde aparecieron problemas en el pasado o se esperan desafíos o metas para el futuro. Pero como todo está interrelacionado, puede que la situación financiera esté reflejando retraso en las cobranzas, causado por problemas de calidad del producto o servicio, y que éstos tengan que ver con desmotivación del personal, a su vez quizás cuestión de aprendizaje. Por lo tanto, recién al entrar en el estudio más detallado, el indicador se convertirá en diagnóstico.

 

Tal estudio detallado muchas veces requerirá pensar en causas múltiples, varios efectos simultáneos y fenómenos de retroalimentación. Ello derivará  en la utilización, como complemento del Tablero de Comando, de las típicas herramientas de la Dinámica de Sistemas, tales como los circuitos de causa y efecto, los diagramas de flujos y stocks y loa gráficos de evolución de variables en el tiempo.

 

Finalmente, traemos a colación uno de los aspectos esenciales de la Sistémica: la Variedad. No concebimos “una” herramienta para manejar la complejidad de una organización. Más bien pensamos en una caja de herramientas de la cual sacaremos aquellas que sean más aplicables al problema, organización o circunstancia en cuestión. Y lo más valioso será ver como se complementan, entrelazan y enriquecen mutuamente las diversas herramientas que utilizamos.

 

En conclusión: no hay herramientas “más (o menos) sistémicas” que otras: ni Tablero, ni FODA, ni las demás. Lo que hay es su utilización más (o menos) sistémica, según si se toman en cuenta o no, en su aplicación, los principios de la Sistémica, algunos de los cuales hemos expuesto aquí.

 

Dr. Enrique G. Herrscher

www.capsis.com.ar

Centro para la Acción y Pensamiento Sistémicos

ex Presidente, International Society for the Systems Sciences

Vicepresidente,  Asociación  Latinoamericana  de  Sistémica

 


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