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LA ENSEÑANZA DE LA SISTÉMICA INTEGRANDO PENSAMIENTO SISTÉMICO Y DINÁMICA DE SISTEMAS

 

por Enrique G. Herrscher

 

  1. Introducción – Resumen

 

Hay mucho escrito y hecho en materia de enseñanza del Pensamiento Sistémico[1] con todo su bagaje teórico y práctico[2], así como de la Dinámica de Sistemas en sus aspectos conceptuales e instrumentales[3]. Son – a efectos de los procesos de enseñanza/ aprendizaje – como dos “escuelas”, en el sentido que le da Henry Mintzberg a ese término[4].

 

En cambio, se ha escrito y hecho menos sobre esa temática desde un enfoque  que incorpore tanto el Pensamiento Sistémico como la Dinámica de Sistemas, integrándolos en un todo. Es el objetivo del presente trabajo. Para ello pasaremos revista a una sucinta fundamentación teórica, para pasar a un modelo educativo que comprenda ambos aspectos, en distintas proporciones y con   diferentes diseños según el objetivo del estudio y el tipo de “usuario”.

 

  1. ¿Enseñanza o aprendizaje?

 

Desde una preliminar óptica sistémica, en principio se trata de una falsa oposición: ambos configuran un solo fenómeno que tiene una entrada o input, la enseñanza, y una salida o output, el aprendizaje..

 

Ello no obstante, no cabe duda que en nuestra observación podemos enfatizar ora el input, ora el output. Es más: debemos admitir que cuando un docente (como es nuestro caso) escribe sobre el tema, quiera o no estará enfocándolo desde la enseñanza, por más que, de esas dos caras de la moneda, obviamente lo importante sea el objetivo, el aprendizaje, más que el medio, la enseñanza.

 

Observando más atentamente la cuestión, digamos que el fenómenos de simultaneidad de enseñanza y aprendizaje solo se verifica (y aún allí no siempre) en el aula, o sea en la educación formal y – en menor medida – en la informal[5]. En otras modalidades educativas (las llamadas no formales) se producen muchas más ocasiones de aprendizaje (“bueno” o “malo” acorde con nuestra escala de valores) a través del diario, la radio, la televisión, Internet, charlas de amigos y sobre todo el ejemplo (padres, educadores, figuras mediáticas, formadores de opinión, políticos, gobernantes), todo ello generalmente más importante que la enseñanza formal impartida en escuelas y universidades.

 

Tenemos entonces tres clases de aprendizajes: el formal (el impartido explícitamente en instituciones del sistema educativo), el informal (igual que el formal, pero sin ese respaldo institucional, impartido muchas veces en ámbitos empresarios o por entidades del sector social, cultural, partidista, etc.) y el espontáneo o virtual (todos los demás)[6]. Solamente los dos primeros responden a procesos explícitos de enseñanza, mientras que en el último caso la influencia formativa (para bien o para mal) puede provenir de los más diversos orígenes. Vale decir: la enseñanza en esa categoría no está “diseñada” y, si tiene objetivos, éstos están muchas veces ocultos.

 

  1. ¿Impulsado por la oferta o generado por la demanda?

 

Esta disyuntiva – también con mucho de falsa opción – está muy relacionada con la del apartado anterior, aunque proviene más directamente de la práctica educacional.

 

El niño que va a la escuela recibe una educación[7] impulsada por la oferta: diseñada por una autoridad educativa y apoyada por los padres[8], mientras el niño preferiría seguir jugando. Más tarde, con el adolescente, sigue primando la oferta, pero ya mezclada con un elemento de demanda, cuando el joven selecciona en función de necesidades percibidas para el trabajo, de incipientes valores, de curiosidad científica o de ansia de conocimiento.

 

A nivel universitario, el elemento demanda se hace más fuerte, manifestándose en la elección de la carrera o de la modalidad de enseñanza, aunque prima siempre la oferta de un plan de estudios y de programas pre-diseñados. Sin embargo, es en este nivel – de grado y mucho más de posgrado – que aparecen programas flexibles y materias electivas y optativas que permiten elección. Más importante aún: el buen docente flexibiliza su programa y lo adapta a las inquietudes, circunstancias y sobre todo necesidades de los alumnos.

 

Si pasamos a la enseñanza informal, por ejemplo la organizada por empresas o todo tipo de organizaciones del sector social, la relación se invierte: grave error sería aplicar un diseño predeterminado sin antes indagar por qué, para qué, para quien y con qué contenido diseñar un elenco de conocimientos, habilidades y actitudes apropiadas para cada objetivo y circunstancia.

 

Ello no obstante, aunque sea por motivos prácticos, la mayoría de los diseñadores en esta categoría de enseñanza “a medida” tendrá algún punto de partida, algún modelo – guía a utilizar con suma flexibilidad como “base” para la adaptación a las circunstancias apuntadas. Es a ese “punto de partida” que se refiere el presente trabajo: no a presentar un diseño fijo sino un modelo orientador para ser adaptado a las necesidades de cada caso.

 

  1. El caso de la Sistémica

 

Los distingos planteados aparecen igualmente en el aprendizaje sistémico: se manifiestan en procesos de enseñanza formales, informales y  espontáneos con distintos grados de preponderancia del impulso de oferta o generación de demanda.

 

Nos aventuramos a postular – aún sin comprobación experimental – que la brecha entre lo que explícitamente se enseña y lo  que espontáneamente se aprende es mayor en el caso del Pensamiento Sistémico que en el de la Dinámica de Sistemas, en razón de las vivencias sistémicas que nos suceden constantemente, las cuales para hacerse conscientes solo necesitan un mínimo de concientización. En  cambio, en cuestión de Dinámica de Sistemas es mayor lo que se aprende por el hecho de recibir enseñanza explícita al respecto, tal como sucede con las ciencias “duras” como física o química, cuyas leyes raramente pueden aprenderse “vivencialmente”.

 

En otras palabras, la Dinámica de Sistemas, al ser más rigurosa (hasta el punto de manejarse muchas veces con ecuaciones o relaciones numéricas) “debe ser enseñada para ser aprendida” (sin desmedro de que circuitos de flujos y stocks, por caso, se incorporen a nuestro quehacer cotidiano), mientras que el Pensamiento Sistémico, que por su carácter transdisciplinario debe mucho a las áreas “blandas” del conocimiento, (como la filosofía, la sociología, la psicología o la ciencia política) “debe ser descubierto” (con ayuda docente), para mejorar nuestra forma de mirar la realidad.  Estimamos que esto tiene relevancia para la enseñanza de la Sistémica[9].

 

  1. El modelo Fuschl 2008

 

Hacemos referencia al ciclo de reuniones  que desde 1980 se realiza en un pueblito en Austria. No es un congreso común: no hay discursos ni se leen “papers”. Se llama “Conversaciones de Fuschl” (el pueblito en cuestión) y lo organiza cada dos años la Federación Internacional de Investigaciones Sistémicas (IFSR), invitando cada vez un reducido grupo de estudiosos de la cibernética, la sistémica y la complejidad en los más diversos órdenes. Los temas  se relacionan con la educación, la comunicación y la problemática de la sociedad.. Durante cinco días, cuatro pequeños  grupos buscan desde temprano respuestas a ciertas preguntas clave preparadas de antemano. Por las tardes, todos se juntan y cada grupo expone a los demás los avances y se somete a las preguntas y críticas de los otros. Es la metodología de la “conversación” que, con la fundamentación teórica de su inspirador, Bela H. Banathy, da nombre al ciclo.  Puede haber disensos, que casi siempre el grupo más grande ayuda a disolver. El proceso de descubrir “en  qué consistía realmente el disenso” puede llegar a ser sorprendente.

 

Tuvimos la ocasión de participar en la “conversación 2008”. En esa oportunidad, uno de los grupos elaboró una grilla o modelo que relaciona dos dimensiones:

A.- el objetivo del aprendizaje de la sistémica en función del propósito que tendría el “usuario” al aplicar lo aprendido: “a) Entender el sentido de fenómenos, objetos y procesos; b) Maestría Práctica para aplicar conceptos de sistemas en la práctica profesional, la enseñanza y la investigación aplicada; y c) Maestría Teórica para extender el campo de conocimientos de sistemas”; y

B.- el grado de “independencia” (stand alone) o incorporación a otras áreas: “a) Genérica, desarrollar la habilidad de comprender, aplicar y relacionar conceptos sistémicos; o b) Integrada a disciplinas: desarrollar la habilidad de utilizar enfoques de sistemas en disciplinas o áreas de aplicación”.

 

Pese a que en esa oportunidad el  cuadro “no se llenó” (los contenidos se mostraron fuera del cuadro, pero los introdujimos hace poco para una presentación en el GESI, Grupo de Estudios de Sistemas Integrados), el esquema nos ha servido de inspiración para adaptarlo a nuestro tema.

 

  1. El nuevo modelo

 

En función de los fundamentos conceptuales expuestos hasta aquí, el presente modelo responde a las siguientes premisas:

a)      Comprende tanto nociones del Pensamiento Sistémico como de la Dinámica de Sistemas, acorde con el propósito de este trabajo.

b)      Pese a que lo importante es el aprendizaje, por las razones apuntadas el modelo está planteado desde la óptica de la enseñanza.

c)      Está referido mayormente a la educación formal de nivel universitario[10] y la informal (cursos extracurriculares, “in company”,  programas de ONGs, Consejos Profesionales y demás instituciones de la sociedad civil o de organismos del sector público. Excluimos por lo tanto al importante área de lo que hemos llamado “aprendizaje espontáneo”: por su propia naturaleza, no se presta al “diseño” que planteamos aquí.

d)      En el campo de la educación formal, el enfoque es mayormente desde la oferta, o sea en base  a estructuras pre-diseñadas, precisamente las expuestas en el modelo. Sin embargo, aun en esta área la intervención de la demanda es cada vez más fuerte (i) por el creciente estilo interactivo que propugnamos en el aula, con gran participación de los alumnos en función de sus intereses individuales y necesidades laborales; y (ii) por la muy deseable inclusión de materias de libre elección, tanto optativas como electivas[11].

e)      En cambio para la educación informal el enfoque es mayormente desde la demanda: el diseño no es previo sino después de averiguar el objetivo del aprendizaje en cuestión, los fines manifiestos y – a veces – los ocultos (con estrictos límites éticos para el proveedor de la enseñanza), las áreas de aplicación previstas, y las características y necesidades tanto de los participantes como de las entidades organizadoras. Esto no quita que se utilice, como “plan maestro” o “diseño base” a ser modificado y adaptado a cada caso, un esquema como el presentado en el presente modelo.

 

Con el sentido expuesto en los párrafos “d” y “e” precedentes, presentamos un modelo de dos dimensiones: nivel (introductorio o avanzado) y propósito (avance o incorporación del conocimiento). En primer lugar, presentamos (Tabla I), con textos sintetizados tomados del Modelo Fuschl, los OBJETIVOS para cada uno de los cuatro campos:

 

a)      estudios introductorios para el avance del conocimiento: es el campo de la difusión de la Sistémica a sectores de la sociedad y del gobierno cada vez más amplios;

b)      estudios introductorios para la incorporación del conocimiento: es el campo de la aplicación de la Sistémica a disciplinas, problemáticas y áreas de acción que necesitan ampliar su visión y tender a lo transdisciplinario;

c)      estudios avanzados para el avance del conocimiento: es el campo de la investigación de la Sistémica, tal como se manifiesta y documenta en tesis de doctorado, publicaciones con referato, presentaciones en congresos científicos y demás trabajos sujetos a algún tipo de evaluación:

d)      estudios avanzados para la incorporación del conocimiento: es el campo de los posgrados específicos de la Sistémica (el gran faltante en la mayoría de nuestras Universidades) y el de los proyectos dedicados ala observación y solución sistémica de los problemas fundamentales de la sociedad.

 

El elenco presentado, de 18 “objetivos” (incluyendo alguna que otra repetición), forman en realidad un todo orgánico, cuya asignación a los 4 cuadrantes es hasta cierto punto arbitraria y está sujeta a mil modificaciones. Por ahora, sirva tan solo esta división como plantilla preliminar para promover futuros desarrollos a fin de dotar de objetivos claros a cada programa en particular.

 

En segundo lugar (Tabla II)  proponemos  CONTENIDOS que, luego de un tronco común (los primeros dos, tres o cuatro módulos de cada celda, según el caso),  se abren en dos alternativas cada una, según si prima el Pensamiento Sistémico o la Dinámica de Sistemas[12]. Por motivos de espacio, indicamos en la Tabla II solamente el título de cada módulo, dejando para la Tabla III los principales TEMAS propuestos para cada uno de los 12 módulos.

 

Dos veces hemos utilizado el verbo “proponer”. Enfatizamos que se trata de una primera propuesta, ciertamente muy preliminar, elevada a la consideración de la comunidad sistémica para su estudio, modificación, reelaboración y adaptación a diversas circunstancias y características de distintos contextos.

 

Como se observará, la mayor parte de los módulos se repiten en varios de los cuadrantes. El Módulo 1, por caso, de “Nociones Básicas”, aparece en 6 de los 8 campos, lo cual no significa que se dé de la misma manera: a medida que se avanza en el nivel de estudios los temas se tratarán de manera más profunda.

 

También se observará que la “orientación” hacia el Pensamiento Sistémico o hacia la Dinámica de Sistemas recién aparece con muy pocos módulos diferentes al final de los 8 campos, por lo que  básicamente se trata de un esquema integrador, tal como anticipado en el título del trabajo. Este aspecto bien puede merecer desarrollos posteriores que inclinen más la balanza hacia uno u otro lado.

 

La lista de principales temas integrantes de cada módulo nuevamente constituye un “ensayo preliminar”, sujeto a variaciones ulteriores en función de la flexibilidad a que se ha hecho referencia más arriba. Completar y depurar tales temas esperamos constituya una de las tareas futuras impulsadas por este trabajo.

 

Agradecemos a Charles François es haber podido utilizar, para varios de los módulos más avanzados, parte del temario de su curso “Sistémica General”, editado por Sergio Moriello. Asimismo, agradecemos a los integrantes de los equipos que en Fuschl (2008) se ocuparon del tema Educación, por haber avanzado en el modelado de este tema, y en particular a Günther Ossimitz, quien en su libro[13]  aportó una sólida estructura del campo de la sistémica. Finalmente, varios de los 36 títulos de temas de la Tabla III surgieron de las enseñanzas de nuestros “grandes maestros”, como Ackoff, Gharajedaghi, François, Jackson,  Maruyama, Morecroft, Schwaninger o van Gigch,

 

Confiamos en haber aportado un elemento más para seguir desarrollando buenas plataformas  para la enseñanza de la Sistémica, aunando en la diversidad sus dos principales ramas.

 

Dr. Enrique G. Herrscher

Octubre 2008

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


a)     Desarrollar teorías, metodologías y técnicas sistémicas aplicables a su disciplina, y saber aplicarlas a contextos cambiantes

b)     Facilitar la integración entre determinada disciplina y otra u otras

c)      Identificar modelos potencialmente útiles para múltiples disciplinas

d)     Identificar problemas y no síntomas, y saber intervenir en situaciones problemáticas

e)     Reconocer los intereses de sectores que representan sistemas interconectados

a)     Entender como su campo de interés encaja en el cuadro total

b)     Profundizar el conocimiento de la propia disciplina mediante la incorporación de conceptos sistémicos

c)      Comprender contextos cambiantes

d)     Aplicar creativamente conceptos y técnicas sistémicas en situaciones mal definidas o confusas

e)     Comprender interconexiones y realimentaciones entre diversos ámbitos, problemas, sus dimensiones y actores

PROYECTOS Y POSTGRADOS

APLICACION

INCORPORACION DEL CONOCIMIENTO

a)     Desarrollar teorías, metodologías y técnicas sistémicas aplicables a más de una disciplina

b)     Comprender y valorar críticamente múltiples enfoques de sistemas y sus diferencias

c)      Refinar o desarrollar nuevos enfoques de sistemas

d)     Aplicar razonamiento crítico en diversos niveles

a)     Mirar fenómenos y procesos de modo holístico

b)     Comprender interconexiones

c)      Desarrollar un amplio conocimiento de enfoques de sistemas

d)     Entender como su campo de interés encaja en el cuadro total

INVESTIGACION

DIFUSION

AVANCE DEL CONOCIMIENTO

ESTUDIOS AVANZADOS

ESTUDIOS INTRODUCTORIOS

 

M1: NOCIONES BASICAS

M2: INTRODUCCION A LOS SISTEMAS SOCIALES

M3: PRINCIPALES APLICACIONES

M4: DINAMICA DE SISTEMAS

M5: GOBERNANCIA Y GESTION SISTEMICAS

M6: MODELADO ESTRATEGICO

M8: NOCIONES AVANZADAS I

 

M1: NOCIONES BASICAS

M2: INTRODUCCION A LOS SISTEMAS SOCIALES

M3: PRINCIPALES APLICACIONES

M4: DINAMICA DE SISTEMAS

M5: GOBERNANCIA Y GESTION SISTEMICAS

M6: MODELADO ESTRATEGICO

M7: INTERVENCION SISTEMICA

M1: NOCIONES BASICAS

M2: INTRODUCCION A LOS SISTEMAS SOCIALES

M3: PRINCIPALES APLICACIONES

M4: DINAMICA DE SISTEMAS

M6: MODELADO ESTRATEGICO

 

M1: NOCIONES BASICAS

M2: INTRODUCCION A LOS SISTEMAS SOCIALES

M3: PRINCIPALES APLICACIONES

M4: DINAMICA DE SISTEMAS

M5:  GOBERNANCIA Y GESTION SISTEMICAS

 

PROYECTOS Y POSTGRADOS C/O DdS

PROYECTOS Y POSTGRADOS C/O PS

APLICACIÓN C/O DdS

APLICACIÓN C/O PS

INCORPORACION DEL CONOCIMIENTO

M8: NOCIONES AVANZADAS I

M9: NOCIONES AVANZADAS II

M11: LA VISIÓN GLOBAL

M12: SIMULACION

M8: NOCIONES AVANZADAS I

M9: NOCIONES AVANZADAS II

M10: SISTEMAS AUTOORGANIZADOS

M11: VISIÓN GLOBAL

 

M1: NOCIONES BASICAS

M2: INTRODUCCION A LOS SISTEMAS SOCIALES

M4: DINAMICA DE SISTEMAS

 

M1: NOCIONES BASICAS

M2: INTRODUCCION A LOS SISTEMAS SOCIALES

M3: PRINCIPALES APLICACIONES

INVESTIGACION C/O DdS

INVESTIGACION C/O PS

DIFUSION C/O DdS

DIFUSION C/O PS

AVANCE DEL CONOCIMIENTO

ESTUDIOS AVANZADOS

ESTUDIOS INTRODUCTORIOS

 

TABLA II – PRINCIPALES CONTENIDOS

                                                C/O PS= CON ORIENTACION PENSAMIENTO SISTEMICO         C/O DdS= CON ORIENTACION DINAMICA DE SISTEMAS        M= MODULO    

 

TABLA I – PRINCIPALES OBJETIVOS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



TABLA III – PRINCIPALES TEMAS POR MÓDULO

 

MÓDULO  1       Nociones básicas

 

¨     Pensar en sistemas

¨     Fundamentos de la Sistémica: de lo simple a lo complejo

¨     La Sistémica como transformación personal

 

MÓDULO  2       Introducción a los sistemas sociales

 

¨     Complejidad y diseño: del enfoque analítico a la visión sistémica

¨     El comportamiento contraintuitivo de los sistemas sociales

¨     Los sistemas y las organizaciones: estructuras y jerarquías

 

MÓDULO  3       Principales aplicaciones

 

¨     Introducción a la dinámica de los sistemas

¨     Introducción a la gobernancia y gestión sistémicas

¨     Introducción al planeamiento sistémico

 

MÓDULO  4       Dinámica de Sistemas

 

¨     Causalidad, realimentación y demora

¨     La dinámica temporal: estabilidad y cambio

¨     Introducción al modelado estratégico

 

MÓDULO  5       Gobernancia y gestión sistémicas

 

¨     Desde los sistemas duros

¨     Desde los sistemas blandos

¨     Desde los sistemas críticos

 

MÓDULO  6       Modelado Estratégico

 

¨     El modelo como base de diálogo

¨     El modelo como base de decisión

¨     El modelo como base de aprendizaje

 

 

MÓDULO  7       Intervención sistémica

 

¨     Metodologías de intervención sistémica

¨     La organización inteligente

¨     El conflicto y los sistemas aporéticos

 

MÓDULO  8       Nociones avanzadas I

 

¨     Taxonomías de los sistemas

¨     Energía y entropía de los sistemas

¨     Estructuras disipativas

 

MÓDULO  9       Nociones Avanzadas II

 

¨     Termodinámica de los sistemas sociales

¨     Conceptos y modelos abiertos

¨     Introducción a la cibernética

 

MÓDULO 10      Sistemas autoorganizados

 

¨     Autogénesis y morfogénesis

¨     Recursividad

¨     Autopoiesis

 

MÓDULO 11      La visión global

 

¨     La cambiante naturaleza del mundo

¨     La evolución de la Sistémica

¨     Los nuevos horizontes de la Sistémica

 

MÓDULO 12      Simulación

 

¨     Diseño de simulación y su base conceptual

¨     Softwares de simulación

¨     De modelos mentales a micromundos

 

 



[1] Utilizaremos las denominaciones Pensamiento Sistémico y Dinámica de Sistemas como las dos ramas principales de la Sistémica o Enfoque de Sistemas, tal como planteamos y fundamentamos en nuestro trabajo “DINÁMICA DE SISTEMAS – PENSAMIENTO SISTÉMICO – SISTÉMICA: UN INTENTO CLASIFICATORIO” presentado en el V Congreso Latinoamericano de Dinámica de Sistemas, Buenos Aires, 2007.

 

[2] Mencionamos, a título de ejemplo, las obras de Bela Banathy y de Charles François sobre este tema.

[3] Mencionamos, a título de ejemplo, los trabajos de John Morecroft y sus colaboradores en sus cursos de “STRATEGIC MODELLING” en la London School of Business

[4] Nos referimos a Mintzberg, H. (con B. Ahstrand y J. Lampel) (1999) Safari a la Estrategia (Granica, Buenos Aires)

[5] Ver más adelante nuestra interpretación de esta clásica clasificación

[6] Nuestra clasificación responde aproximadamente a la clásica división entre educación formal, informal y no formal (que aquí llamamos también por su contracara: aprendizaje espontáneo), aunque sin entrar en la precisión técnica de la misma por no ser el objetivo del trabajo.

[7] Esto, en el mejor de los casos. Lamentablemente, en gran medida lo que recibe no es educación (formación integral) sino mayormente instrucción (información fragmentada).

[8] También en el mejor de los casos: en forma creciente se está rompiendo la necesaria alianza entre los padres y la escuela.

[9] Se nos podrá preguntar ¿Dónde está la Cibernética? Hemos preferido concentrarnos en dos corrientes de la Sistémica, no en tres, por razones de simplificación expositiva, ya que la Cibernética, al vincularse con ambas ramas, requeriría otro nivel de observación. Ello no obstante, una introducción a la cibernética aparece en uno de los módulos más abajo.

[10] Plantear la formación en sistemas para niños, preadolescentes y adolescentes quizás sea lo más importante, pero lo obviamos aquí por tener menos experiencia en esos niveles; quedará para otro trabajo, seguramente en conjunto con un/a  educador/a  que la tenga.

[11] Las optativas son adicionales al plan obligatorio, mientras que las electivas se deben elegir dentro de un menú más amplio

[12] La clave de nuestra propuesta está en la palabra “prima”: no se trata de que cada rama de la Sistémica tenga “su” programa, sino que en un diseño mayormente común aparezca una leve preeminencia de una u otra.

[13] Ossimitz, G. con C. Lapp: Das Metanoia Prinzip – Eine Einführung in systemgerechtes Denken und Handeln (el principio Metanoia – una introducción al pensar y actuar sistémicamente ) (Franzbecker, Berlin, 2006)


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